A mi me llenan sus sonrisas cuando me mira. Me pueden sus ganas cuando me agarra la mano. Adoro que me desvista con la mirada y me rodee la cintura con sus brazos. Adoro que me mire de frente, choque su nariz con la mía, y que luego se ría. A mí me puede su risa en los momentos más crudos, y me pueden sus abrazos cuando menos me lo espero. Él ha descubierto cuáles son mis puntos débiles, y se los sabe a la perfección, él conoce todos mis defectos y sabe sacar toda virtud de mi. Consigue que cada día sea menos mierda que el anterior con sus miradas. Consigue que quiera pasar el resto de mi vida junto a él con sólo pestañear y mirarme.

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