
lunes, 16 de septiembre de 2013
Como si el invierno sólo estuviera ahí para molestar.
Me sentaba junto al radiadior en clase de historia preguntándome qué estarían haciendo, si también se estarían calentando los pies junto a una estufa en algún lugar. Contando los días hasta la llegada del verano. Para mí, era casi como si el invierno no valiese. El verano era lo que importaba. Mi vida entera se medía en veranos. Como si no empezase a vivir de verdad hasta el mes de junio, en esa playa.

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